Entrevista a José Alberto Vargas Ávila, Director de la Fundación de Colombianos Deportados – FUNDECO.

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Diálogos Migrantes (DM): - Jose Alberto: Cómo ves en la actualidad en el hecho migratorio?
 
José Alberto Vargas (JAV):  -Quiero referirme en primer lugar a la situación de las migraciones. Con la crisis mundial que hoy afrontan los países desarrollados y subdesarrollados se plantea una nueva situación para las migraciones, que cada vez deberán ser más maduras desde la perspectiva de los Estados en el sentido de organizar y concientizar a los futuros migrantes, así como consolidar políticas de retorno digno ante las medidas cada vez mas restrictivas que se están generando en regiones como la Unión Europea.

La visión de los gobiernos debe ser la de abrir nuevos espacios migratorios para aquellos que deseen realizar su proyecto de vida en un país distinto al de su residencia, para lo cual es necesario que se les involucre en proyectos productivos tanto a emigrantes como a inmigrantes.

Estas nuevas perspectivas de la migración, también demandarán mayor esfuerzo de los colombianos, que en nuestro caso van al exterior a vivir una existencia compleja en la que sobresalen la adaptación, el trabajo y el envío remesas a sus familiares. Lo importante es que para los migrantes se  consolide de manera rápida y efectiva el hecho de ser ciudadanos en territorios extranjeros. 

Con este enfoque el gobierno colombiano podría establecer alianzas estratégicas con los principales países de destino de los colombianos a fin de que su política migratoria preserve y garantice los derechos de nuestros connacionales cuando migran a sus territorios ya sea con fines laborales, de estudio o de estadía temporal.

DM: - Coméntanos cómo ves el caso de los Deportados.

JAV: -Como resultado de las experiencias migratorias que los colombianos han vivido recientemente, tenemos el caso de los deportados, que de manera voluntaria, sin ninguna planeación ni apoyo del Estado, decidieron emprender una aventura de desafío para sus vidas, migrando hacia otros países en el exterior a realizar un sueño que se les convirtió en una hazaña; muchos emigrantes salieron adelante pero otros han debido retornar forzosamente luego de su fracaso.

En lo corrido del presente milenio han llegado a Bogotá más de 60.000 colombianos deportados según datos del DAS1, sin contar aquellas personas que de manera voluntaria regresan al país; de ellos solamente el 21% tiene familiares en esta capital, y el 79% restante debe desplazarse a otras ciudades y regiones del país, con el agravante de que la mayoría no tiene dinero en efectivo ni sus tarjetas debito o crédito, que siendo decomisadas por las autoridades de los países de donde vienen deportados, les impide comprar el respectivo tiquete de viaje a su ciudad oriunda y suplir sus propias necesidades.

La familia que vive un proceso de deportación atraviesa por la peor experiencia, tanto asi, que divide sus vidas en dos: “antes”, y “despues” de la deportación. Es una situación traumática, dificil de superar y muy compleja pues deja secuelas sicologicas, económicas y sociales que marcan la naturaleza del ser humano, en especial a los niños.

DM: - Y cómo es lo del “antes”?

JAV: -Para referirme al momento “antes de la deportación”, cuando el migrante llega al país de destino, encuentra una realidad, para la cual no estaba preparado. Allí debe adaptarse a una cultura totalmente diferente, que le implica asimilar sus costumbres y hábitos, superar la barrera del idioma, aprender el uso de tecnologías avanzadas e incursionar en un mundo laboral más exigente.

Luego se inicia el arraigo de su migración, en el que con esfuerzo, trabajando doble jornada, desplazándose a grandes distancias, y soportando la discriminación social y laboral que en muchos casos lo obligan a reclamar sus derechos frente a sus patrones, empieza a sostener sus gastos de vivienda y alimentación, además de realizar aportes al sistema de seguridad social en salud y jubilación, asi como ahorrar para poder enviarles remesas a sus familiares y para procurar solucionar su estatus migratorio, ya que la gran mayoría de migrantes se encuentra indocumentada.

En ese proceso de ajuste de estatus migratorio, donde el migrante busca obtener su residencia, bien sea a través de una petición laboral, familiar o de asilo político, este se hace vulnerable y queda a merced de abogados deshonestos, y algunos grupos religiosos que le ofecen asistencia jurídica, que al final termina siendo un engaño, por lo demás costoso y frustrante. A partir de esto se fracasa ante las cortes migratorias, siendo negada la solicutud de ajuste de estatus y dándose como consecuencia, el inicio a una inminente deportación.

DM: - Y como es el proceso de deportación y el “después”?

JAV: - Durante la deportación, el migrante es sometido a situaciones realmente vergonzosas, porque sin ser un delincuente termina en una prisión 2 Allí ademas de perder su trabajo, el migrante también pierde el derecho a sus bienes, pertenencias, ahorros y aportes al Estado; y por si fuera poco, los representantes consulares y diplomáticos colombianos no le brindan la ayuda para apelar el fallo de la corte e intentar reabrir el proceso de ajuste de estatus, limitándose por el contrario, a facilitar la deportación sin mayores reparos.  

Vale la pena preguntarse ¿Quiénes son estos deportados?, y como respuesta encontramos que son ciudadanos honestos, en su gran mayoría con preparación intelectual a nivel profesional, técnica calificada o especializada en alguna rama u oficio, que desafortunadamente tuvieron que migrar forzadamente por diferentes motivos; entre otros, por la necesidad de encontrar mejores oportunidades o por amenaza a sus vidas y a la de sus familias, debido a la situación de violencia, inseguridad y a la guerra interna de Colombia.

En el momento “después de la deportación”, ademas de lo ya enunciado en el parrafo inicial de esta identificación del problema, la bienvenida al país es ser reseñado judicialmente sin que el Estado le ofrezca ningún tipo de ayuda o apoyo para un final digno de su retorno.

El deportado llega a un país que no reconoce por los múltiples cambios de su infraestructura física, y no solo eso, además encuentra un comercio informal generalizado, con oportunidades de trabajo mínimas, y es rodeado de personas que se le acercan para proponerle todo tipo de negocio y para pedirle dinero, pero le dan la espalda al enterarse de que ha sido deportado y que por esto tiene bloquedas sus cuentas y que existe la posibilidad de perder sus bienes e incluso propiedades en el exterior.

Finalmente, el deportado enfrenta la cruda realidad, de no encontrar ningún programa estatal, privado o de entidaes sin ánimo de lucro que le ofrezcan oportunidad alguna para su reintegración social y estabilización sicologica economica y familiar.

DM: José Alberto, háblanos ahora de FUNDECO .

JAV:  -La Fundación de Colombianos Deportados - FUNDECO, que hemos creado como entidad sin ánimo de lucro, promueve y defiende los derechos de los migrantes, retornados y sus familias, haciendo énfasis especial en la infancia y participando activamente en la construcción de soluciones a sus problemas en origen y destino.

La labor humanitaria de FUNDECO se enfoca en el 30% de los 3 millones 331.107 colombianos, según datos del DANE, que se encuentran en el exterior, muchos de los cuales estarían en condición irregular de migración y serían potencialmente deportables. Solo en Estados Unidos los colombianos con orden de deportación superan los 100.000 entre niños, mujeres cabeza de familia, jóvenes y adultos mayores.

Ante esta necesidad social y para que se garanticen los derechos a los deportados procedentes de todo el mundo, que no tienen ningún antecedente judicial, FUNDECO ha organizado 5 grandes proyectos a fin de atender con prioridad a los 19 colombianos que diariamente llegan deportados al país.

El más importante de nuestros proyectos es La Casa del Deportado. Su objetivo general es asegurar un retorno digno de las personas que por diversas razones son deportadas desde diferentes partes del mundo.

Los otros proyectos son: la Bolsa de Empleo Internacional, el Laboratorio de Idiomas, el Banco de Información para el Migrante y la Cooperativa de Trabajo Asociado – COOPDECO, que son iniciativas para desarrollarse en el corto, mediano y largo plazo con el propósito final de asistir un retorno digno y programado de los migrantes y promover una migración consciente, sana y planificada de nacionales y extranjeros.

No dude en visitar nuestra página www.fundeco.org donde podrá encontrar información más detallada de nuestra fundación, sus objetivos y proyectos. Tambien puede comunicarse con nosotros, escribiéndonos al e-mail: fundaciondeco@hotmail.com; o llamándonos al teléfono fijo 7001755 y celular 315 7011159 – 311 2488886

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1 Departamento Administrativo de Seguridad
2 Es importante precisar que esta deportación se refiere a motivos migratorios, no a la proveniente por casos de narcotrafico y otros delitos internacionales, que tan solo representan el 6% del total de deportaciones anuales.

 

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